sábado, 31 de octubre de 2015

Oracion vocacional Noviembre



ORACION VOCACIONAL
Noviembre 2015
Dejarse  transformar por la misericordia de Dios
Jesucristo es el rostro de la misericordia del Padre.  En las parábolas dedicadas a la misericordia, Jesús revela la naturaleza de Dios como la de un Padre que jamás se da por vencido hasta tanto no haya disuelto el pecado y superado el rechazo con la compasión y la misericordia. Conocemos estas parábolas; tres en particular: la de la oveja perdida y de la moneda extraviada, y la del padre y los dos hijos (cfr Lc 15,1-32). En estas parábolas, Dios es presentado siempre lleno de alegría, sobre todo cuando perdona. En ellas encontramos el núcleo del Evangelio y de nuestra fe, porque la misericordia se muestra como la fuerza que todo vence, que llena de amor el corazón y que consuela con el perdón.
De otra parábola, además, podemos extraer una enseñanza para nuestro estilo de vida cristiano. Provocado por la pregunta de Pedro acerca de cuántas veces fuese necesario perdonar, Jesús responde: « No te digo hasta siete, sino hasta setenta veces siete » (Mt 18,22) y pronunció la parábola del “siervo despiadado”. Este, llamado por el patrón a restituir una grande suma, le suplica de rodillas y el patrón le condona la deuda. Pero inmediatamente encuentra otro siervo como él que le debía unos pocos centésimos, el cual le suplica de rodillas que tenga piedad, pero él se niega y lo hace encarcelar. Entonces el patrón, advertido del hecho, se irrita mucho y volviendo a llamar aquel siervo le dice: « ¿No debías también tú tener compasión de tu compañero, como yo me compadecí de ti? » (Mt 18,33). Y Jesús concluye: « Lo mismo hará también mi Padre celestial con ustedes, si no perdonan de corazón a sus hermanos » (Mt 18,35).
La parábola ofrece una profunda enseñanza a cada uno de nosotros. Jesús afirma que la misericordia no es solo el obrar del Padre, sino que ella se convierte en el criterio para saber quiénes son realmente sus verdaderos hijos. Así entonces, estamos llamados a vivir de misericordia, porque a nosotros en primer lugar se nos ha aplicado misericordia. (Misericordiae Vultus, BULA DE CONVOCACIÓN DEL JUBILEO EXTRAORDINARIO DE LA MISERICORDIA)


canto ecos: 81
CRISTO LIBERTADOR

Cristo nos da la libertad,
Cristo nos da la salvación,
Cristo nos da la esperanza,
Cristo nos da el amor.

Cuando luche por la paz y la verdad,
la encontraré.
Cuando cargue con la cruz de los demás,
me salvaré.
Cuando sepa perdonar a los demás,
tendré perdón.
Cuando siga los caminos del amor,
iré al Señor.
Dame, Señor, tu Palabra,
oye, Señor, mi oración.
Cuando siembre la alegría y la amistad,
vendrá el amor.
Cuando vaya en comunión con los demás,
seré de Dios.
Dame, Señor, tu Palabra,
oye  Señor, mi oración.


(A DOS COROS)


PERDON SIN CONDICIONES

Tu nos regalas el perdón.
No nos pides negociarlo contigo
a base de castigos y contratos.
“Tu pecado está perdonado.
No peques más.
Vete y vive sin temor.
Y no cargues el cadáver de ayer
sobre tu espalda libre”.

No nos pides sanear
la deuda impagable
de habernos vuelto contra ti.
Nos ofreces una vida nueva
sin tener que trabajar
abrumados por la angustia,
pagando los intereses
de una cuenta infinita.

Nos perdonas con todo el corazón.
No eres un Dios
de tantos por ciento en el amor.
“ A éste setenta y cinco
y al otro sólo veintitrés”.
Hagamos lo que hagamos
somos hijos cien por cien.

Tu perdón es para todos.
No sólo cargas sobre el hombro
a la oveja perdida,
sino también al lobo
manchado con la sangre de la oveja.

Perdonas siempre.
Setenta veces siete
saltas al camino
para acoger nuestro regreso,
sin cerrarnos el rostro
ni racionarnos la palabra,
por nuestras fugas repetidas.

Con el perdón nos das el gozo.
No quieres que rumiemos
en un rincón de la casa
nuestro pasado roto,
como un animal herido,
sino que celebremos la fiesta
de todos los hermanos,
vestidos de gala y de perfume,
entrando en tu alegría.

Te pedimos en el Padrenuestro:
“Perdónanos como perdonamos”.
Hoy te pedimos más todavía:
enséñanos a perdonar a los demás
y a nosotros mismos
como tú nos perdonas a nosotros.


  
LECTURA:
Mateo 18,23-35
23 El reino de los cielos es semejante a un rey que quiso hacer cuentas con sus siervos.
 24 Y cuando comenzó a hacer cuentas, le fue presentado uno que le debía diez mil talentos.
 25 Mas como éste no podía pagar, mandó su señor venderlo a él, y a su mujer e hijos, con todo lo que tenía, para que se le pagase.
 26 Entonces aquel siervo, postrado, le suplicaba, diciendo: Señor, ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo.
 27 El señor, movido a misericordia por aquel siervo, le soltó y le perdonó la deuda.
 28 Pero saliendo aquel siervo, halló a uno de sus consiervos que le debía cien denarios; y tomándole del cuello, le ahogaba, diciendo: ¡Págame lo que me debes!
 29 Entonces su consiervo, postrándose a sus pies, le rogaba, diciendo: Ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo.
 30 Mas él no quiso, sino que fue y lo echó en la cárcel hasta que pagase la deuda.
 31 Y viendo sus consiervos lo que pasaba, se entristecieron mucho, y fueron y declararon a su señor todo lo que había pasado.
 32 Entonces llamándole su señor, le dijo: ¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te perdoné, porque me rogaste.
 33 ¿No debías tú también haber tenido misericordia de tu consiervo, así como yo tuve misericordia de ti?
 34 Entonces su señor, enojado, le entregó a los verdugos hasta que pagase todo lo que le debía.
 35 Así también hará con vosotros mi Padre celestial, si no perdona de corazón cada uno a su hermano sus ofensas.

Perdonar no es una opción sino una consecuencia de la relacion filial con Dios Padre
La deuda de diez mil talentos valía alrededor de 164 toneladas de oro. La deuda de cien denarios valía 30 gramos de oro. No existe medio de comparación entre los dos. Aunque el deudor con mujer e hijos fuesen a trabajar la vida entera, jamás serían capaces de juntar 164 toneladas de oro. Ante el amor de Dios que perdona gratuitamente nuestra deuda de 164 toneladas de oro, es nada más que justo el que nosotros perdonemos al hermano una deuda insignificante de 30 gramos de oro, ¡setenta veces siempre!
¡El único límite a la gratuidad del perdón de Dios es nuestra incapacidad de perdonar al hermano!
La sociedad del Imperio Romano era dura y sin corazón, sin espacio para los pequeños. Estos buscaban un abrigo para el corazón y no lo encontraban. Las sinagogas también eran exigentes y no ofrecían un lugar para ellos. Y en las comunidades cristianas el rigor de algunos en la observancia de la Ley llevaba dentro de la convivencia los mismos criterios de la sinagoga. Además de esto, hacia finales del siglo primero, en las comunidades cristianas comenzaban a aparecer las mismas divisiones que existían en la sociedad entre rico y pobre, entre justos y pecadores...En vez de ser la comunidad un espacio de acogida, corría el riesgo de volverse un lugar de condena y de conflictos. Mateo quiere iluminar las comunidades, para que sean un espacio alternativo de solidariedad y de fraternidad. Deben ser una Buena Nueva para los todos.
Dios Padre quiere que seamos misericordiosos. Dios nos ha salvado para que seamos como su Hijo Jesús, nuestro Salvador, y el primero entre muchos hermanos. Hemos sido perdonados por Dios una deuda incalculable. Somos como el primer siervo de esta historia. Dios tuvo misericordia de nosotros, nos perdonó todos nuestros pecados y nos hizo hijos en el Hijo y hermanos entre nosotros.


PEDIR CON  SAN FRANCISCO
(REPETIMOS DESPUES DE CADA FRASE)
Señor, hazme un instrumento de tu paz:

-allí donde haya odio, que yo ponga el amor,
-allí donde haya ofensa, que yo ponga el perdón;
-allí donde haya discordia, que yo ponga la unión;
-allí donde haya error, que yo ponga la verdad;
-allí donde haya duda, que yo ponga la fe;
-allí donde haya desesperación, que yo ponga la esperanza;
-allí donde haya tinieblas, que yo ponga la luz;
-allí donde haya tristeza, que yo ponga alegría.

(JUNTAS)
Señor, haz que yo busque:
consolar y no ser consolado,
comprender y no ser comprendido,
amar y no ser amado.
 Porque:dando es como se recibe,
olvidándose de sí es como uno se encuentra,
perdonando es como se recibe el perdón,
y muriendo es como se resucita a la Vida.
PADRE NUESTRO

ORACION FINAL:
Padre bueno ,
que has ofrecido tu Hijo para que todos tengamos Vida,
danos a nosotros, comunidad extendida por todo el mundo, tu amor y tu perdon
y haznos capaces de testimoniarlo y comunicarlo a los demás.

Señor Jesús, concede tu perdon y tu amor
a todas las personas consagradas a ti, para el servicio a la Iglesia.
Hazles felices en su entrega, infatigables en su ministerio, generosas en su sacrificio.
Que su ejemplo abra otros corazones para escuchar y seguir tu llamada.

Espiritu santo,
enfunde tu amor y tu perdon en todas  las familias cristianas,
para que sean fervorosas en la fe y en el servicio eclesial,
favoreciendo así el nacimiento y el desarrollo de nuevas vocaciones consagradas,
de manera especial, fortalece  los jóvenes que llamas a tu servicio;
ilumínales en la elección; ayúdales en las dificultades; sostenles en la fidelidad.
Amen
























mas fotos

Màs fotos de la hermosa experiencia en Bratislava....
12 de Septiembre 2015
 





profesion Marta Ulinska


Profesiòn Perpetua de la Hna Marta Ulińska TC
3 de Octubre 2015
Sołtysowice, Wroclaw, Poland






Profesiòn Perpetua de la Hna Lucia Kontsekova TC
Bratislava 12 de Septiembre 2015

https://www.facebook.com/terziariecappuccinejmj.galatone/media_set?set=a.834656073308346.1073741845.100002918826237&type=3

domingo, 13 de septiembre de 2015






Campo de trabajo
                         Mairena del Aljarafe (Sevilla)

El  pasado mes de Julio se llevó a cabo el campo de trabajo de Mairena del Aljarafe, en Sevilla, con las Hermanas Terciarias Capuchinas de la Sagrada Familia, participamos un grupo formado por jóvenes de varios lugares de España.
Comenzamos esta experiencia el 7 de Julio, ese día nos conocimos y las Hermanas Terciaras Capuchinas nos contaron cómo iba a ser el campo, con que niños íbamos a estar durante estos días y además nos mostraron y explicaron cual es el carisma de su Congregación, el cual está basado en el amor misericordioso, las hermanas trabajan con los más necesitados.
Durante los días en los que nos encontramos allí estuvimos colaborando en el proyecto socioeducativo Luis Amigó que llevan a cabo las hermanas durante todo el año, cuentan con la presencia de dos educadores y  la ayuda de un grupo de voluntarios. En este proyecto  participan niños en riesgo de exclusión social de entre 4 y 12 años, se les presta apoyo escolar y cuentan con una escuela de familias para tratar de normalizar  la situación en casa. Los niños llegaban a las 10 de la mañana y enseguida nos poníamos a hacer las tarea con ellos, al cabo de un rato tenían el recreo en el que los niños tomaban una media mañana y jugaban durante un rato, tras este descanso, comienzan los talleres, los cuales son muy variados, un día les mostramos cada una de nosotras nuestras ciudades de origen, los niños se mostraron muy interesados, y después fueron ellos los que nos contaron cómo es su ciudad.
Esta fue nuestra tarea de las mañanas, las tardes las dedicábamos a la reflexión y el compartir, sobre un tema, el campo de trabajo giró en torno al tema de la alegría, de hecho el lema fue “Y LA CUIDAD SE LLENÓ DE ALEGRÍA (Hch 8,8) ”   Tratamos este tema con el Evangelio y con palabras y videos del Papa Francisco que nos hablaban sobre el tema,  también con el cortometraje “cuerdas”, que nos muestra como siempre se puede estar alegre y vivir con esperanza.
También tuvimos la oportunidad de conocer a los niños del hogar de las hermanas, comíamos todos juntos y para cuando ya se acercaba el fin de de esta experiencia nos alternamos para prepararnos la cena unos a otros,  además celebramos una pequeña fiesta en la que todos querían compartir sus talentos, con bailes, cantos…hasta nos enseñaron lo bien que bailaban las sevillanas.
Durante el campo de trabajo mantuvimos un ritmo de oración que nos ayudaba a la hora de comenzar el día y también por la noche, para dar gracias al Señor por cada regalo que nos ha dado a través de estos maravillosos niños. Sin duda ha sido una experiencia increíble gracias a cada uno de ellos,  aprendimos un montón de su fortaleza, nos han dado una buena lección sobre lo verdaderamente importante de la vida, también nos ha servido para conocer y aprender a valorar el gran trabajo de las hermanas con los niños y es increíble  todo el amor que les dan  y que reciben de ellos, es una verdadera maravilla, todavía no encuentro una palabra que puede expresar todo lo vivido en estos días. 
El sábado 11 preparamos entre todos la eucaristía que celebró el párroco del pueblo, la cual vivimos junto con las hermanas y algunos de los niños del hogar.
Llega el domingo 12, asistimos a misa y después tuvimos la oportunidad de hablar con otra Congregación, Las Concepcionistas, que nos contaron cual es su origen y además pudimos preguntarles las dudas que nos surgiesen  y con esto  finaliza el campo de trabajo, nos toca despedirnos y todos lo pasamos un poco mal, aunque nos vamos con la esperanza de volver a vernos pronto.
Al llegar a mi ciudad de origen me di cuenta de que era increíble la forma en la que estos niños me habían llegado al corazón, se han metido en nuestras vidas y echamos mucho de menos estar con ellos, aunque sabemos que están en muy buenas manos.

Laura G.
(Joven participante al campo de trabajo)