domingo, 13 de septiembre de 2015






Campo de trabajo
                         Mairena del Aljarafe (Sevilla)

El  pasado mes de Julio se llevó a cabo el campo de trabajo de Mairena del Aljarafe, en Sevilla, con las Hermanas Terciarias Capuchinas de la Sagrada Familia, participamos un grupo formado por jóvenes de varios lugares de España.
Comenzamos esta experiencia el 7 de Julio, ese día nos conocimos y las Hermanas Terciaras Capuchinas nos contaron cómo iba a ser el campo, con que niños íbamos a estar durante estos días y además nos mostraron y explicaron cual es el carisma de su Congregación, el cual está basado en el amor misericordioso, las hermanas trabajan con los más necesitados.
Durante los días en los que nos encontramos allí estuvimos colaborando en el proyecto socioeducativo Luis Amigó que llevan a cabo las hermanas durante todo el año, cuentan con la presencia de dos educadores y  la ayuda de un grupo de voluntarios. En este proyecto  participan niños en riesgo de exclusión social de entre 4 y 12 años, se les presta apoyo escolar y cuentan con una escuela de familias para tratar de normalizar  la situación en casa. Los niños llegaban a las 10 de la mañana y enseguida nos poníamos a hacer las tarea con ellos, al cabo de un rato tenían el recreo en el que los niños tomaban una media mañana y jugaban durante un rato, tras este descanso, comienzan los talleres, los cuales son muy variados, un día les mostramos cada una de nosotras nuestras ciudades de origen, los niños se mostraron muy interesados, y después fueron ellos los que nos contaron cómo es su ciudad.
Esta fue nuestra tarea de las mañanas, las tardes las dedicábamos a la reflexión y el compartir, sobre un tema, el campo de trabajo giró en torno al tema de la alegría, de hecho el lema fue “Y LA CUIDAD SE LLENÓ DE ALEGRÍA (Hch 8,8) ”   Tratamos este tema con el Evangelio y con palabras y videos del Papa Francisco que nos hablaban sobre el tema,  también con el cortometraje “cuerdas”, que nos muestra como siempre se puede estar alegre y vivir con esperanza.
También tuvimos la oportunidad de conocer a los niños del hogar de las hermanas, comíamos todos juntos y para cuando ya se acercaba el fin de de esta experiencia nos alternamos para prepararnos la cena unos a otros,  además celebramos una pequeña fiesta en la que todos querían compartir sus talentos, con bailes, cantos…hasta nos enseñaron lo bien que bailaban las sevillanas.
Durante el campo de trabajo mantuvimos un ritmo de oración que nos ayudaba a la hora de comenzar el día y también por la noche, para dar gracias al Señor por cada regalo que nos ha dado a través de estos maravillosos niños. Sin duda ha sido una experiencia increíble gracias a cada uno de ellos,  aprendimos un montón de su fortaleza, nos han dado una buena lección sobre lo verdaderamente importante de la vida, también nos ha servido para conocer y aprender a valorar el gran trabajo de las hermanas con los niños y es increíble  todo el amor que les dan  y que reciben de ellos, es una verdadera maravilla, todavía no encuentro una palabra que puede expresar todo lo vivido en estos días. 
El sábado 11 preparamos entre todos la eucaristía que celebró el párroco del pueblo, la cual vivimos junto con las hermanas y algunos de los niños del hogar.
Llega el domingo 12, asistimos a misa y después tuvimos la oportunidad de hablar con otra Congregación, Las Concepcionistas, que nos contaron cual es su origen y además pudimos preguntarles las dudas que nos surgiesen  y con esto  finaliza el campo de trabajo, nos toca despedirnos y todos lo pasamos un poco mal, aunque nos vamos con la esperanza de volver a vernos pronto.
Al llegar a mi ciudad de origen me di cuenta de que era increíble la forma en la que estos niños me habían llegado al corazón, se han metido en nuestras vidas y echamos mucho de menos estar con ellos, aunque sabemos que están en muy buenas manos.

Laura G.
(Joven participante al campo de trabajo)


sábado, 22 de agosto de 2015

UN EMOTIVO FINAL DE CURSO EN EL PROYECTO SOCIOEDUCATIVO “LUIS AMIGÓ” MAIRENA DEL ALJARAFE-Sevilla.


Todos esperábamos con ansias ese día, niños y adultos, como el que espera poner el broche final a un curso cargado de continuas actividades educativas. Sin embargo, el día brilló más allá de una simple clausura de curso. Ya en los días anteriores se anticipaba la buena disposición por parte de los voluntarios en ofrecerse para organizar lo que muchos calificarían como la “gran merienda del año”. Y así fue, el ofrecimiento se desplegó en las mesas con multitud de dulces, salados y bebidas en sus diferentes modalidades. Sin embargo, eso fue sólo la guinda final de todo lo que esa tarde nos deparaba y acabaría por envolvernos no sólo el paladar, sino también el corazón.
La fiesta comenzó con un acto simbólico y emotivo.Los niños se amontonaron en el suelo para rendir un pequeño homenaje a todos los voluntarios y personas implicadas en el Proyecto. Fuimos nombrados por la hermana Manolita en la medida que se nos iba entregando una tarjeta de agradecimiento de la mano de cada uno de ellos. Todavía recuerdo el cálido abrazo entremezclado con ciertos aires de timidez por parte de ellos. Puede que desde fuera sólo pareciera un simple dibujo, sin embargo, para nosotros representa el esfuerzo, dedicación y lo más importante, el agradecimiento. Sí, ese sentimiento que ellos difícilmente aún verbalizan pero que lo manifiestan de muchas otras formas posibles.
El momento más significativo llegó después. Las familias de los niños se pusieron de acuerdo para rendir un homenaje personal al centro y a las personas que hacemos posible esta labor. Resulta emotivo ver tantas voluntades unidas por un único motivo, el agradecimiento por la labor con sus hijos. Los familiares se emocionaron con la entrega de los regalos y nosotros nos contagiamos de esa emoción.
Y por fin llegó la merienda y con ella, el compartir. Parecíamos una gran familia alrededor de una larga mesa. Y después… llegaron los payasos. Fue un momento de disfrute para los niños pero también para los adultos. Las risas y carcajadas de los más pequeños se colaban entre nosotros, expectantes viéndolos disfrutar.
Si tuviera que quedarme con una fotografía de ese momento, inmortalizaría aquel en el que niños y adultos interaccionaban con juegos al son de la música, mientras que otros familiares que aguardaban sentados mostraron, casi sin poder evitarlo, una inmensa alegría contenida en discretas lágrimas.
ELENA GALLARDO
Voluntaria Proyecto Socioeducativo “Luis Amigó

jueves, 21 de mayo de 2015

LAS HNAS. TERCIARIAS CAPUCHINAS “MAIRENERAS 2015”
















Mairena del Aljarafe, a través de la Asociación de vecinos del Casco Antiguo, ha querido reconocer la valía personal, humana, profesional e institucional de las Hnas. Terciarias Capuchinas por ser parte activa de la vida del pueblo. El día 8 de mayo en una emotiva gala, con la presencia de las autoridades principales del pueblo, se nos hizo entrega del galardón con el que somos nombradas “Maireneras”, título con el que oficialmente pasamos a la historia del pueblo.
La concejala de Bienestar Social del Ayuntamiento de Mairena hizo una afectuosa reseña de la Congregación en estos años de presencia en el pueblo. (Desde  1.989). Recordó a todas las hermanas que han formado parte de la comunidad, de manera especial a las fundadoras de la primera comunidad. En sus palabras nos decía: “Las hnas. T.C. disfrutan del cariño y el respeto de todos sus conciudadanos y cuentan con su apoyo. La ciudadanía tiene una idea muy positiva de la labor que desempeñan. Los que las conocemos de cerca sabemos que son entregadas, pacientes, constructivas y con grandes capacidades para la educación, el respeto y la tolerancia. Son personas que día a día van trabajando para conseguir un futuro mejor a través de esos maravillosos chicos que, por el azar de la vida, han llegado a sus manos como un regalo del destino.”
Tras la entrega del galardón, las Hnas agradecimos sencillamente este nombramiento, así como la solidaridad y afecto de todos los vecinos de Mairena del Aljarafe.
En este acto también se reconoció la labor de otro vecino del pueblo por su trabajo incansable a través de los micrófonos de Radio Sevilla: Pedro Preciado.
Los niños del hogar y del proyecto socioeducativo junto a personal educativo, voluntarios y familias nos acompañaron en esta tarde festiva que se prolongó con un vino de honor organizado por la misma asociación.